El Combate de Trafalgar por José Ignacio González-Aller Hierro Contralmirante (R)

Batallas Celebres

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Movimientos Escuadra Hispano-Francesa
Movimientos Escuadra Hispano-Francesa
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Movimientos Escuadra Hispano-Francesa
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Movimientos de la Escuadra Inglesa
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Combate de Trafalgar.
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Combate de Tragalgar. Vista acción del Navío Santa Ana y el británico Royal Sovereign
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Primera acción del Combate de Trafalgar
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Segunda acción del Combate de Trafalgar
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Buques durante el Combate de Trafalgar

La paz firmada en Amiens el 27 de marzo de 1802 constituyó un aliviopara todas las naciones signatarias y en particular para Francia.Napoleón, sin embargo, no la consideró como tal, pues en él persistíala idea de fortalecer la hegemonía de su patria sobre Europa. Casoaparte era el de Inglaterra, que accedió al acuerdo por la ambición deobtener un tratado de comercio favorable que le permitiese mantener laholgada posición económica que detentaba, y por ello tampococonsideraba la paz como definitiva. Amiens significó para España pocomás que un espejismo pasajero que pensaba remediaría su penosasituación política y económica.

Todo se derrumbó cuando Franciase negó a firmar con Londres el citado tratado de comerciocomplementario al estipulado en Amiens, intervino en Nápoles e invadióHolanda. Todo ello provocó la declaración de guerra del Reino Unido aBonaparte por el método expeditivo de disponer, el 22 de mayo de 1803,la incautación sin previo aviso de las embarcaciones francesas yholandesas que navegaban por todos los mares.

España se declaró neutral, pero por el tratado de 19 de octubre de 1803 el Gobierno seobligó, entre otras concesiones, a pagar a Francia un subsidio de seismillones de libras al mes a librar desde el comienzo de lashostilidades a cambio de no poner a disposición de París los quincenavíos, seis fragatas y cuatro corbetas, y tropas, acordados en eltratado de San Ildefonso de 1796. Gracias a esta concesión, obtenidamediante el ultimátum de enviar un ejército de invasión si no setransigía, reconoció la neutralidad de España.

Sin embargo, Inglaterra estaba determinada a desconocer tal situación si Españacontinuaba proporcionando a Francia los subsidios estipulados, y así lomanifestó constantemente por vía diplomática a partir de diciembre de1803. La intransigencia británica se agravó sobre todo a partir de lallegada al poder de William Pitt en mayo de 1804. Se concretó en lasórdenes impartidas por el Almirantazgo a sus fuerzas navales, dedetener y conducir a puertos británicos cuantos buques de guerraespañoles con caudales encontrasen en la mar. La serie de atropellosrealizados desde finales de 1803, culminaron el 5 de octubre de 1804con la voladura de una fragata española y apresamiento de otras trescon caudales procedentes del virreinato del Perú, por parte de unadivisión de cuatro fragatas británicas en combate desarrollado sobre elcabo de Santa María. El estado de guerra era inevitable y sería hechoefectivo el 12 de diciembre. Era la ocasión esperada por Napoleón paralograr la invasión de la Gran Bretaña con sus propias fuerzas y lacooperación española.

La precipitación de la apertura de hostilidades había colapsado el comercio marítimo de la Península conultramar, y sorprendido a nuestras fuerzas navales faltas depreparación, entre otras causas, por la escasez de recursospresupuestarios que venía padeciendo desde los tiempos de la guerracontra la Convención francesa.

Estos inconvenientes noinfluyeron en las pretensiones francesas por la actitud transigente delrey Carlos IV y su Gobierno, siempre sometidos a los dictados delEmperador, a quien lo único que le importaba era disponer a su antojode los buques de la Real Armada para emplearlos en los sucesivosproyectos elaborados contra Inglaterra. Godoy fue soslayado en elplaneamiento de las operaciones y se limitaría a obedecer todas lasórdenes procedentes de París. Por otra parte no le cabía hacer otracosa, pues su oposición hubiese adelantado la invasión francesa de 1808.

La cooperaciónde las fuerzas navales españolas se estipuló el 9 de enero de 1805mediante un convenio dictado por Decrès, ministro de Marina francés, alque Gravina, embajador en París, se vio forzado a transigir. Por elacuerdo se ponían a disposición del Emperador un total de 26 navíos delínea armados en Ferrol, Cádiz y Cartagena, así como tropas dedesembarco. A partir de entonces las autoridades de la Armada sededicaron febrilmente a preparar los navíos luchando contra la falta depertrechos y la escasez de marinería.

Para lograr la invasión de Inglaterra con las fuerzas concentradas enBoulogne, Napoleón había estudiado en 1804 sucesivos planes que nollegaron a ejecutarse. Finalmente, el 2 de marzo de 1805 formuló laidea de la maniobra estratégica concretada en el siguiente plan, dondeya se contemplaba la intervención española.

El vicealmirante francés Ganteaume debía zarpar de Brest con 21 navíos, arrumbar aFerrol, dispersar los buques ingleses que mantenían el bloqueo frente aeste puerto y reunirse con los cuatro navíos de la división delcontralmirante Gourdon y los ocho españoles de Grandallana allíbasados. Seguidamente se dirigiría a las Antillas para unirse aVilleneuve, Gravina y Missiessy, y entonces, con los 40 navíos a sumando, regresaría a Ouessant para atacar las fuerzas británicaspresentes en la zona y seguir hasta Boulogne.

Villeneuve saldría de Tolón con 11 navíos para recoger en Cádiz los de Gravina, ponerrumbo a Martinica y esperar allí a Ganteaume durante cuarenta días. Sila reunión no se llegase a efectuar en este plazo, Villeneuve se debíadirigir a Canarias para interceptar el tráfico británico, y sicontinuaba sin noticias de Ganteaume entraría en Cádiz.

Por otra orden de Decrès del 27 de febrero expedida a Missiessy, que estaba yaen la mar desde el 11 de enero, debía esperar la llegada de las fuerzascombinadas que apareciesen en la zona de las Antillas hasta fines dejunio. En caso de no aparecer fuerza alguna, regresaría a Francia.

En cumplimiento de este plan, Villeneuve se hizo a la vela desde Tolón el30 de marzo de 1805 con once navíos de la escuadra francesa delMediterráneo. Nelson no se apercibió de su salida pues navegaba enaguas del sur de Cerdeña. El francés sería avistado por dos fragatasbritánicas, que cometieron el error de abandonar el contacto paraprevenir a Nelson. Villeneuve se dirigió hacia el Sur sin serincomodado, pero cuando el 7 de abril se presentó frente a Cartagena,la división española de Salcedo no estaba lista para salir. Continuóviaje y al anochecer del día 9, la escuadra francesa fondeaba en Cádizuna vez ahuyentada la división británica de cinco navíos delvicealmirante Orde.

En Cádiz se hallaba la escuadra de cinconavíos españoles y uno francés de Gravina, con su insignia arbolada enel navío Argonauta. En la madrugada del día 10 la escuadra combinada sepuso en movimiento, de modo tan precipitado que tan sólo el Argonauta yel América siguieron a los franceses. Afortunadamente, una vezatravesado el Atlántico, el 17 de mayo se volvió a reunir enFort-de-France (isla Martinica) la escuadra combinada de 12 navíos, 6fragatas, 2 corbetas y 2 bergantines franceses, y 6 navíos y unafragata españoles.

Mientras tanto, en virtud de los planes deNapoleón, Missiessy se había hecho a la mar en enero y tras una seriede incursiones en las islas británicas de las Antillas, fracasó en sureunión con Villeneuve y regresó a Rochefort. Ganteaume, por su parte,permanecía bloqueado en Brest desde el 31 de marzo por la escuadra deCornwallis. Gran parte del proyecto napoleónico se había venido abajo.

Nelson, con once navíos, permaneció en el Mediterráneo hasta el 16 de abril, enque recibió la noticia de haber sido avistados los franceses nueve díasantes a la altura de cabo de Gata, rumbo al Estrecho. Tras muchasindecisiones, adivinando las intenciones de Villeneuve, abandonó Lagos(Portugal) el 11 de mayo e hizo rumbo a la isla Barbada (Antillas),donde fondeó el 4 de junio. Allí se le incorporaron dos navíos delescuadrón de Cochrane.

Villeneuve y Gravina se reunieron enFort-de-France para adoptar un plan de campaña, con la desventaja de noconocer el objetivo final de invadir Inglaterra, deliberadamenteocultado por Napoleón. Las pretensiones de ambos jefes se inclinabanpor un ataque en las posesiones inglesas, y el almirante francésdecidió emprender en primer lugar el desalojo de la guarniciónbritánica del islote del Diamante. La operación se efectuó con éxitodel 30 de mayo al 2 de junio.

Convencido de la imposibilidad dela salida de Ganteaume desde Brest, Napoleón había decidido modificarel plan del 2 de marzo convirtiendo a la escuadra de Villeneuve en elcentro de gravedad de su maniobra estratégica. A tal efecto, el 17 deabril impartió nuevas instrucciones, donde contemplaba la salida desdeRochefort del contralmirante Magon al mando de dos navíos, encargado dellevarlas a las Antillas e integrarse en las fuerzas de Villeneuve. Enel caso de que éste no recibiera noticias a través de fragatastrascurridos 35 días desde la llegada de Magon, el Emperador autorizabael regreso de Villeneuve a Europa para recoger los navíos queencontrase en Ferrol y dirigirse a Brest. Reunido con Ganteaume, debíaentrar en el Canal con una fuerza de 50 navíos para llegar sobreBoulogne.

Magon se hizo a la vela el 1 de mayo y llegó aMartinica el 4 de junio. Por fin, Villeneuve se enteraba de lafinalidad de la maniobra estratégica, aunque no se comprende bien laidea perseguida por el Emperador al imponer una espera de un mes paraemprender el regreso que podía comprometer el éxito de la invasión deInglaterra.

La escuadra combinada de veinte navíos y nuevebuques menores, se hizo a la mar el 5 de junio para atacar la isla deBarbudo. Pasó por Guadalupe, posesión francesa, donde recogió tropacomo refuerzo de la fuerza de desembarco. Tras navegar entre las islasMonserrate y Antigua, Villeneuve pretendía rodear por el norte la islaBarbudo para dirigirse desde barlovento a la Barbada, cuando en lamañana del 8 de junio avistó un convoy británico de 15 barcos.Emprendida la caza, 14 resultaron capturados.

Por los prisioneros, Villeneuve y Gravina se enteraron de la llegada de Nelsona la Barbada el 4 de junio. A la vista de la nueva situación, deacuerdo ambos generales, Villeneuve decidió emprender el regresoinmediato a Europa, desobedeciendo las órdenes del Emperador. Comoconsecuencia, la escuadra aliada arrumbó el 11 de junio haciaFerrol. Al recalar en cabo Finisterre el 22 de julio, la escuadracombinada fue interceptada por la británica de Calder, entablándose uncombate indeciso en el que resultaron apresados dos navíos españolessotaventados hacia la línea enemiga y no auxiliados adecuadamente porVilleneuve. Éste, en vez de dirigirse a Brest según lo ordenado, trascortas estancias en Vigo (27 al 31 de julio) y La Coruña (2 al 13 deagosto) se refugió en Cádiz (20 de agosto), llevando consigo lasfuerzas hispanofrancesas estacionadas en Ferrol (9 navíos deGrandallana y 5 de Dumanoir), acuciado por el temor de encontrarse conNelson.

El arrebato de cólera del Emperador ante la noticia dela llegada a Cádiz de la escuadra finalizó cuando de modo repentino seserenó y procedió a la redacción del plan de campaña que le llevaría alos campos de Austerlitz aquel mismo año. El proyecto de invasión deInglaterra había sido definitivamente abandonado.

Nelson recibió en la Barbada, donde había llegado el 4 de junio, completamentedesorientado al principio inició la búsqueda de Villeneuve dirigiéndosea la isla de Trinidad. Allí se enteró el 8 de la ocupación del Diamantepor los aliados, y volvió hacia el Norte para fondear la noche del 12de junio en la isla Antigua, donde las noticias recibidas fueron vagasy poco satisfactorias. Entonces, el almirante británico consideróacertadamente que Villeneuve había emprendido el regreso a Europa. El13 de junio se dirigía a Gibraltar, donde fondeó el 19 de julio cononce navíos. Al deducir el 24 por los informes recibidos que laescuadra combinada, se dirigía hacia Galicia o a la Bretaña francesa,arrumbó hacia el Norte, dejando a Collingwood frente a Cádiz. El 15 deagosto se reunía con Cornwallis sobre d´Ouessant. Las fuerzas puestas adisposición de este almirante alcanzaron la cifra de 40 navíos delínea, más que suficientes para anular la amenaza de las escuadrasaliadas.

Al partir Gravina desde Cádiz hacia las Antillas lanoche del 9 de abril de 1805, el teniente general Álava quedó encargadode completar el armamento de todos los buques útiles para el servicio.Fondeada la escuadra combinada en Cádiz el 20 de agosto, Álava entregóa Gravina el mando de las fuerzas que había alistado en elDepartamento, quedando finalmente constituida la fuerza española por 15navíos. Mientras, Villeneuve se dedicaba a preparar sus 18 navíos, ochobuques menores, reparándolos a la espera de instrucciones sobre futurasoperaciones.

Éstas no tardarían en llegar. El disgusto deNapoleón había ido en aumento, y el 6 de septiembre decidía relevar aVilleneuve por Rosily en el mando de la escuadra francesa de Cádiz. Noobstante, el 14 del mismo mes, por si podía surtir efecto antes deproducirse el relevo, el Emperador enviaba a su almirante la orden desalida y tras recoger en Cartagena los navíos de Salcedo, marchar aNápoles, para desembarcar las tropas que tenía a bordo.

Impaciente Villeneuve por no defraudar al Emperador, el 8 de octubre convocó unareunión de los mandos de ambas naciones a bordo del Bucentaure, paradecidir sobre la conveniencia de la salida. La junta optó suspenderlaante la superioridad del enemigo y la falta de preparación de variosnavíos.

Mientras tanto, Nelson, tras corta estancia enPortsmouth, salió el 15 de septiembre a bordo del navío Victory paratomar el mando de la escuadra de bloqueo y el 28 llegaba a los accesosde Cádiz. Collingwood le entregó las fuerzas navales presentes.Inmediatamente, el almirante británico adoptó un sistema de bloqueosimilar al que había empleado previamente en Tolón: situar el cuerpoprincipal de su escuadra a 50 millas al oeste de Cádiz, varias fragatasen las inmediaciones del puerto y cinco navíos situados entre estasfragatas y el cuerpo principal, al objeto de lograr una retrasmisiónrápida de los avisos. Al día siguiente de su llegada a Cádiz, recibió abordo del Victory a los comandantes de los navíos y les expuso el plande combate que estaba madurando emplear en caso de acción con laescuadra de Villeneuve. La idea consistía en sustituir el sistema debatirse dos escuadras en líneas de fila paralelas, por el de cortar yenvolver la del enemigo para destruir su centro y retaguardia antes deque pudiesen recibir socorro de la vanguardia.

Villeneuve aparentaba el día 15 de octubre desconocer las razones de la venida deRosily, aunque ya se aseguraba en Cádiz que sería para relevarle en elmando. Entonces, el abatido almirante apreció haber caído en desgraciadel Emperador y juzgó su honor y capacidad profesional puestos en dudaante sus subordinados. En efecto, sin haber variado las circunstanciasque habían supuesto la cancelación de la salida acordada en el consejode guerra del 8 de octubre, resolvió el 18 ordenarla inmediatamente sinla menor esperanza de éxito. Esta vez no se opuso Gravina, quizá en lacreencia de que el viento impidiese la salida de los barcos a la marantes de la llegada de Rosily a Cádiz.

Aquella mañana la línea de batalla de la escuadra quedó constituida en el orden siguiente:

  • Cuerpo fuerte: 21 navíos, tres fragatas y un bergantín, al mando del vicealmirante Villeneuve, formado por las siguientes escuadras:
    • Segunda escuadra (vanguardia): cuatro navíos franceses, tres españoles y una fragata francesa, a cargo del general español Álava, insignia en el Santa Ana.
    • Primera escuadra (centro): cuatro navíos franceses, tres españoles y una fragata y un bergantín franceses, al mando directo de Villeneuve, insignia en el Bucentaure.
    • Tercera escuadra (retaguardia): cuatro navíos franceses, tres españoles y una fragata francesa, a las órdenes de Dumanoir, insignia en el Formidable.
  • Escuadra de observación: 12 navíos, dos fragatas y un bergantín a cargo de Gravina, formada por las siguientes divisiones:
    • Primera división: tres navíos franceses, tres españoles y una fragata y un bergantín franceses, al mando directo de Gravina, insignia en el Príncipe de Asturias.
    • Segunda división: tres navíos franceses, tres españoles y una fragata francesa a las órdenes de Magon, con la insignia en el Algésiras.

En total, 33 navíos (18 franceses y 15 españoles), y cinco fragatas y dos bergantines franceses. De los primeros, un navío era de cuatro puentes (Santísima Trinidad), y tres de tres puentes (Príncipe de Asturias, Santa Ana y Rayo), todos españoles.

Movimientos Escuadra Hispano-Francesa
Movimientos Escuadra Hispano-Francesa

El 19 de octubre de 1805 amaneció claro, y la escuadra franco españolafondeada en la bahía de Cádiz. El almirante francés puso a 0600 laseñal de dar la vela. Seis navíos franceses y el Bahama lo verificaroninmediatamente a las órdenes de Magon. Parte de la escuadra volvió adar fondo por rolar el viento; tan sólo quedaron fuera del puerto lossiete navíos citados y una fragata, a quienes posteriormente se unióotra. La salida de la escuadra combinada fue descubierta inmediatamentepor Blackwood, comandante de la fragata Euryalus, quien envió la Phoebepara avisar a Nelson que se encontraba a 50 millas al SW de Cádiz.

El día 20 amaneció con la escuadra fondeada del modo expresado. A 0630Gravina repitió la señal del general francés de dar la vela lo máspronto posible, y media hora más tarde todos los navíos estaban enmovimiento. A 0730 un navío de la vanguardia aliada había avistado 18buques enemigos A 1130 la división de Magon se incorporó al grueso dela escuadra.

Apenas se hallaba fuera del puerto la armadacombinada, cuando el viento del SSW era tan fuerte que una de lasprimeras señales del Bucentaure, a 1130, fue la de navegar con dosrizos en las gavias y arrumbar al WNW. Se produjo una gran dispersiónhasta las 1400, que llamó el viento al SW y los horizontes quedarondespejados. A partir de las 1315 se ordenó a la escuadra navegar encinco columnas al rumbo NW¼N siendo el viento del SW. Mientras, lasfragatas de Blackwood se mantenían próximas en observación a laescuadra combinada.

Para alejarlas se destacaron temporalmente varios navíos y fragatas aliados a partir de las 1430.

A las 1545 Villeneuve ordenó a toda la escuadra virar por redondo a untiempo para dirigirse hacia el estrecho de Gibraltar, arrumbando alS¼SW, con el viento al W¼SW. Anocheció con la mar picada y los navíosde la escuadra combinada sin alcanzar todavía sus puestos en la nuevaformación. Ante los avisos de la proximidad evidente de los británicos,el almirante francés, para evitar que el enemigo lo encontrase encolumnas puso hacia las 2000, la señal de formar la línea de batallamura estribor sin sujeción a puestos, con la escuadra de observación deGravina en la cabeza de toda la línea. Las evoluciones se hicieron denoche, lo que originó una gran confusión, quedando una línea de fila de33 navíos completamente desordenada, arrumbada al SSW con viento delOeste.

Amaneció el 21 de octubre con la escuadra combinadanavegando al SSW, el viento al WNW bonancible, en una línea malformada; el navío Príncipe de Asturias, insignia de Gravina, a lacabeza de ella. Los 27 navíos enemigos demoraban al Oeste con las murasa babor y todo el aparejo, distantes cinco millas. Cuando a 0620 empezóa clarear, Villeneuve ordenó formar la línea de combate mura estriborsegún el orden natural de puestos predeterminado a la salida de Cádiz,poco después mandó que el navío cabeza ciñese el viento y que el restode la escuadra siguiese sus aguas, con distancia de un cable(aproximadamente 200 metros) entre navíos. Había que rectificar lospuestos, pero al sobrevenir una calma bastantes navíos no pudieronejecutarlo imposibilitados de gobernar. Mientras, a 0730 observó quelos enemigos venían arribados al parecer en columnas desordenadas acortar el centro y retaguardia de la escuadra combinada, por lo que alas 0800, Villeneuve ordenaba invertir el rumbo simultáneamente, paraquedar alineados en la mura babor, con el propósito de evitar que elenemigo batiese con ventaja la retaguardia combinada y cortase suretirada a Cádiz. El movimiento finalizó un cuarto de hora después y laformación quedó con los navíos en la siguiente secuencia:

  • Neptuno(español), Scipion (francés), Intrépide (francés), Rayo (español),Formidable (francés), Duguay-Trouin (francés), San Francisco de Asís(español), Mont-Blanc (francés), San Agustín (español), Héros(francés), Santísima Trinidad (español), Bucentaure (francés), Neptune(francés), San Leandro (español), Redoutable (francés), San Justo(español), Indomptable (francés), Santa Ana (español), Fougueux(francés), Monarca (español), Pluton (francés), Bahama (español), Aigle(francés), Montañés (español), Algésiras (francés), Argonauta(español), Swift-Sure (francés), Argonaute (francés), San Ildefonso(español), Achille (francés), Príncipe de Asturias (español), Berwick(francés), San Juan Nepomuceno (español).

Al ser el viento más flojo en la cabeza que en la cola y la línea tan grande, la nuevavanguardia quedó apelotonada, mientras que la retaguardia integrada porla escuadra de observación tuvo que fachear las velas para no echarseencima. Entre las 1015 y 1030, estando en facha para que se alineasenalgunos navíos, el Achille, virando por redondo, abordó al Príncipe porel costado de babor, pero inmediatamente se separaron sin haber tenidoaverías de consideración. Tras ordenar varios movimientos pararectificar la formación, a 1145 Gravina repitió la señal del almirantede romper el fuego en el momento de estar a tiro. En aquel momentosolemne, los barcos aliados largaron sus banderas nacionales einsignias.

Movimientos de la Escuadra Inglesa
Movimientos de la Escuadra Inglesa

A 0600 del día 19 la fragata británica Sirius observó el iniciode la salida de los primeros navíos de la escuadra combinada. Alrecibir a 0930 este aviso de Blackwood retransmitido a través del navíoMars, Nelson, que se encontraba 50 millas al WSW de Cádiz, ordenó a suescuadra caza general al SE, hacia el estrecho de Gibraltar, y laformación en tres columnas, con vientos de componente Oeste. Por latarde reordenó sus navíos para la navegación nocturna, continuandorumbo hacia el Estrecho pues Nelson estaba convencido de que laintención del enemigo era pasar al Mediterráneo.

Al amanecer del domingo 20 de octubre el viento era fresco del SSW con chubascos, y a0600, el Victory había alcanzado una posición situada 12 millas al SWde Trafalgar. A 0610 se avistaron hacia el Norte los buques delescuadrón de Magon. Nelson dispuso a 0620 virar simultáneamente proa alNW, comprendiendo que quizá se había precipitado en su rápidomovimiento hacia el Estrecho. A 0832, el almirante se enteró por señalde la fragata Phoebe que la totalidad de la escuadra enemiga se habíahecho a la mar. A 1030 la formación británica puso rumbo al WNW. Amediodía el viento era frescachón, la lluvia fuerte y la escuadrabritánica a 25 millas al SW de Cádiz. A 1500, Blackwood señaló que elenemigo parecía determinado arrumbar a Poniente, lo que iba en contrade las suposiciones de Nelson; de las dudas le sacó la fragata Naiad alavisar a 1700 que la escuadra combinada había cambiado de bordo ynavegaba a rumbo de componente Sur.

A 1800 se señaló el enemigo al NNE, y el almirante dispuso una nueva formación para no empeñar uncombate nocturno. A las 2000 ordenó virar por redondo para quedargobernando al SW, excepto el navío Africa que no vio esta señal ycontinuó rumbo al NE; por eso se reincorporó a la escuadra británica eldía 21, cuando el combate se había iniciado.

A 0400 del día 21 volvió a virar por redondo y arrumbó al NE. A 0610, cuando la escuadracombinada navegando hacia el Sur se avistaba del Este al Estesureste,Nelson ordenó que la británica, formada en dos columnas, arribase haciaella proa al ENE. Este movimiento, que finalizó a 0640, interceptabauna posible retirada de los aliados hacia Cádiz. El Victory con fuerzade vela continuaba arrumbado hacia la retaguardia aliada; el RoyalSovereign, una milla al sur del anterior, se dirigía hacia el centro dela formación enemiga.

A 0800, como sabemos, Villeneuve había ordenado a sus navíos invertir el rumbo al Norte por giro simultáneo.Nelson continuó imperturbable su derrota hacia la nueva vanguardiacombinada que le llevaba a cortar la línea entre los navíos SantísimaTrinidad y Bucentaure. Collingwood, sin embargo, a 0845 ordenó a sucolumna formar en línea de marcación S¼SE, casi paralela a lafrancoespañola; como el Royal Sovereign mantenía su rumbo y no acortabavela, la orden no pudo ser cumplimentada a tiempo y la columna quedóprácticamente en marcación SW al llegar ambas escuadras a tiro decañón. A 1140 Nelson envió por señal a sus navíos la célebre arenga:England Expects That Every Man Will Do His Duty, que fue recibida conentusiasmo por las dotaciones.

La primera división o de barlovento, iba encabezada por el propio Nelson con su insignia izadaen el navío Victory, seguido de los Téméraire, Neptune, Leviathan,Conqueror, Britannia, Ajax Agamemnon, Orion, Minotaur y Spartiate.

La segunda, de sotavento, al mando de Collingwood con la insignia en elRoyal Sovereign, estaba integrada por los Belleisle, Mars, Tonnant,Bellerophon, Colossus, Achilles, Dreadnought, Polyphemus, Revenge,Swiftsure, Defiance, Thunderer, Defence y Prince (fuera de formación).De ellos, ocho navíos eran de tres puentes. El Africa se reincorporabadesde el norte a la primera división. Además, Nelson disponía de cuatrofragatas al mando del capitán de navío Blackwood, comandante de laEuryalus, y dos buques menores.

Combate de Trafalgar.
Combate de Trafalgar.
Combate de Tragalgar. Vista acción del Navío Santa Ana y el británico Royal Sovereign
Combate de Tragalgar. Vista acción del Navío Santa Ana y el británico Royal Sovereign
Primera acción
Primera acción

La columna británica encabezada por el Royal Sovereign, al mando delcapitán de navío Rotheram, se dirigió a pasar entre la popa del SantaAna y la proa del Fougueux. El primero de estos, insignia de Álava,había quedado en la retaguardia tras los movimientos ordenados porVilleneuve, encabezando un grupo formado por el Fougueux, el Monarca yel Pluton, mientras que alejados, por la amura y través de estribor,permanecían a sotavento el San Leandro; el San Justo, y el Indomptable.

El Fougueux, abrió fuego a 1158 sobre el Royal Sovereign. El insignia deCollingwood pasó por la proa de aquel navío y al llegar a la altura dela popa del Santa Ana largó una andanada por su babor que produjeron unefecto terrible; el buque de Álava quedó con la popa destrozada, ysufrió 100 bajas. En ese momento, el británico cayó a baborabarloándose al Santa Ana a corta distancia, ocasión aprovechada porGardoqui, comandante del navío español para disparar una descarga consus baterías de estribor, también con efectos demoledores. Asíprosiguió la acción, experimentando ambos buques grandes destrozos encascos y arboladuras. Pasadas las dos horas de combate, tanto el RoyalSovereign como el Santa Ana estaban completamente desmantelados, peroéste tenía más bajas y mayores daños, y arrió la bandera a 1415. Tuvo239 bajas, entre ellas Álava y Gardoqui, heridos. El Royal Sovereignhabía sufrido 141 bajas y muchos destrozos. Por muerte de Nelson,Collingwood asumió el mando y trasladó su insignia de comandante enjefe de la flota británica a la fragata Euryalus. A partir del momentode la ruptura del centro aliado se desarrollaron una serie de combatesparciales en los que los británicos llevaron la mejor parte por susuperioridad tanto numérica, como en el empleo de la artillería ydestreza marinera.

El británico Belleisle, que seguía al RoyalSovereign, tras abrir fuego sobre el Santa Ana con sus baterías debabor y sobre el Fougueux con las de estribor, arrumbó a pasar por lapopa del Indomptable, pero se le interpuso el Fougueux que lo abordócon su amura de babor por el portalón de estribor, momento aprovechadopor el Indomptable para descargar a su vez una andanada sobre elBelleisle. Tanto este navío como el Fougueux continuaron durante unahora batiéndose encarnizadamente. Cuando el francés se vio libre delBelleisle, atacó al Mars con varias descargas a distancia, una de lascuales decapitó al capitán de navío británico Duff. El desmanteladoFougueux, pudo retirarse de la acción y posteriormente atacó alTéméraire, al que tuvo que rendirse hacia las 1400 habiendo resultadomuerto su comandante, el capitán de navío Baudouin.

El Mars, que seguía al Belleisle, pretendió pasar por el hueco que existía a popadel Santa Ana, intercambiando fuego con el Monarca, pero el francésPluton, adelantó al español por sotavento y le salió al paso a las1215, iniciando un combate encarnizado. Como el Mars tuvo que orzarpara evitar la aproximación y los disparos del Santa Ana, quedó endifícil situación pues al mismo tiempo recibía las descargas del Plutonen su aleta de estribor, hasta que fue auxiliado por el Tonnant, cuartode la columna de Collingwood, en cuyo momento una descarga procedentedel Fougueux mataba, como dijimos, a Duff. El Mars había quedadoingobernable y tuvo 100 bajas. El Pluton, por su parte, durante unahora cañoneó al castigado Belleisle, y al cesar la acción conseguiríaunirse al grupo de Gravina para regresar a Cádiz con 197 bajas a bordo.

El Tonnant atacó sucesivamente al Monarca y al Algésiras, insignia delcontralmirante Magon. El español quedó muy dañado y fue retrasándose;acto seguido el francés se batió tan duramente con el británico quellegó al abordaje. El capitán de navío Tyler, comandante del Tonnant, acosta de quedar gravemente herido, consiguió a 1520 la rendición delAlgésiras, que tenía 227 bajas y Magon resultó mortalmente herido. Sudotación se impondría al grupo de presa británico y pudo entrar enCádiz. El Tonnant se dirigió hacia el Sur para atacar al San JuanNepomuceno de Churruca, al que consiguió rendir pues el  navío españolestaba completamente deshecho por los fuegos previos del Defiance y delDreadnought, entre otros.

El Bellerophon, capitán de navío Cooke, que seguía al Tonnant, al aproximarse a la línea combinadarecibió el fuego del Monarca y el Aigle, mientras era cañoneado adistancia por el Montañés, el francés Swift-Sure y el Bahama. A 1225pasó cercano de la popa de este último navío y la proa del Montañés amás distancia, sobre los que disparó sucesivamente sus baterías debabor y estribor. Orzó para quedar abarloado al Bahama, propósito queimpidió la aproximación del Aigle, capitán de navío Gourrège, por subanda de estribor. Éste no quiso arribar y colisionó con el británico;abarloados continuaron cañoneándose furiosamente. Mientras, el Bahamabatía lenta pero eficazmente al Bellerophon con sus baterías deestribor, el francés Swift-Sure a su vez lo hacía con las de babor, y amás distancia, el Montañés. Durante el combate morirían tanto Gourrègecomo Cooke y sus navíos respectivos quedaron desmantelados conincendios a bordo; finalmente ambos navíos se separaron. Poco después,a 1350, el Bellerophon recibió en la popa una descarga tan efectiva delSan Juan Nepomuceno que estuvo a punto de dejar fuera de combate albritánico, pero se salvó gracias a la llegada de Dreadnought quedestrozó al navío de Churruca. En su derrota, el Bellerophon encontróal Monarca, ya rendido con 250 bajas a bordo y herido su comandanteArgumosa, al que envió una dotación de presa. El Aigle, se rendiríafinalmente al Defiance como veremos después. El Bellerophon sufrió porsu parte 150 bajas.

Por el abordaje del Aigle y Bellerophon quedó descubierta la popa del Bahama mandado por Alcalá Galiano,circunstancia aprovechada por el Colossus, comandante Morris, sexto dela columna de Collingwood, para situarse cerca de la aleta de estribordel Bahama, tras haber intercambiado un fuego muy vivo con losfranceses Swift-Sure y Argonaute; colisionó con este último,permaneciendo ambos navíos en esta situación durante media hora encombate sangriento que costó una grave herida al capitán de navíoMorris. Viendo Alcalá Galiano que era mucho el destrozo que ocasionabala ventajosa posición del Colossus, ordenó arribar al objeto depresentarle el costado, y el combate continuó. Los dos navíosBellerophon y Colossus, habían inutilizado toda la maniobra delespañol, y a las 1330 caía muerto Alcalá Galiano. El Bahama se rindióal Colossus con 142 bajas abordo y sería conducido a Gibraltar,mientras el Argonaute, muy averiado, con 180 muertos y heridos, lograbaregresar a Cádiz. Poco después, el británico Orion, de la columna deNelson, atacaba al francés Swift-Sure con efectos tan desastrosos quese vio en la precisión de arriar la bandera; sería el único de losnavíos franceses conducido a Gibraltar, habiendo sufrido 192 bajas.

El séptimo navío de la columna de Collingwood que entró en combate fue elAchilles, arrumbado para pasar por la popa del Montañés y el SanIldefonso. A 1300 se aproximó al Montañés por su aleta de baborhaciendo un fuego muy vivo, por lo que el español trató de orzar todolo que pudo para presentarle el costado, pero no lo consiguió, y asíarribó un poco, maniobra que permitió al Achilles cortar la popa delespañol muy cerca, haciendo un fuego terrible, al que procurabacontestar el Montañés; en esta descarga murió su comandante Alcedo. Acontinuación, el navío británico se puso por el través de estribor delespañol y continuó el cañoneo entre ambos. A la vista de la situación,el teniente de navío Rubalcava, que había tomado el mando, ordenóarribar para remediar las averías más precisas, aprovechando que elAchilles había abandonado el costado del Montañés y se dedicaba acombatir con el Argonauta español. Al finalizar el combate, el Montañéslogró unirse al escuadrón de Gravina y regresar a Cádiz con tan sólo 49bajas a bordo, pero muy dañado.

A 1330, el Achilles inició el ataque al Argonauta del capitán de navío Pareja. Durante una hora seintercambiaron descargas, siendo apoyado el Argonauta por el francésAchille, capitán de navío Deniéport, situándose por la banda de babordel británico. Hacia las 1430, Pareja caía herido cuando tenía 300bajas a bordo y poco después arriaba la bandera. Se fue a pique el 30de octubre mientras era conducido a Gibraltar. El francés Achilleabandonó el costado del británico Achilles, mientras que el tambiénfrancés Berwick, capitán de navío Camas, ocupaba el lugar que habíadejado el español Argonauta. Tras media hora de cañoneo y muerto elcomandante, el Berwick arrió la bandera. El día 27 naufragaba en lacosta habiendo sufrido más de 300 bajas.

Segunda acción
Segunda acción

La columna británica de barlovento encabezada por el Victory, insigniade Nelson, tras llegar a la altura del navío francés Héros, ydesfilando de vuelta encontrada a cierta distancia, se dirigía almediodía a cortar la línea de los aliados entre la popa del SantísimaTrinidad y la proa del Bucentaure, comandante Magendie, insignia deVilleneuve, principal objetivo del vicealmirante británico. Paraevitarlo, el general Cisneros, que iba a bordo del Trinidad, a 1130había ordenado meter en facha las gavias para acortar en lo posible ladistancia al referido navío francés. A las 1200 abrió un fuego vigorosoy sostenido con las baterías de babor sobre el Victory; por su parte,los Héros, Bucentaure y Redoutable también concentraron sus fuegoscontra el insignia inglés. De este modo, Cisneros logró no sólo causardaños apreciables en el Victory, sino también frustrar el intento deNelson, que se vio obligado a verificar el corte por la popa delBucentaure y la proa del Redoutable, capitán de navío Lucas. La líneacombinada iba a ser dividida en dos partes, catorce navíos quedaron enla vanguardia mientras los diecinueve restantes permanecerían en laretaguardia. El primer propósito de Nelson había sido conseguido.

Hacia las 1245 el Victory pasó muy cerca de la popa del Bucentaure, al quedisparó su artillería de babor causándole destrozos y pérdida de gente.Casi inmediatamente hizo lo mismo sobre el Redoutable con las bateríasde estribor y orzó sobre babor, pero no pudo evitar la colisión coneste navío. Tras soportar también el fuego del Neptune francés, capitánde navío Maistral, el insignia británico permaneció abarloado alRedoutable, con el que entabló un encarnizado combate durante el cualse registraron varias tentativas de asalto mediante trozos de abordaje.En esta disposición proseguiría la acción entre ambos buques, cuandohacia las 1325, Nelson caía mortalmente herido de un disparo demosquete procedente de un tirador del Redoutable. Fallecería a 1640consciente de la victoria que había obtenido.

En estas críticas circunstancias, el Victory fue auxiliado por el Téméraire. Este buqueabordó al Redoutable por la banda de estribor, casi al mismo tiempo quepor babor este último navío era invadido por un trozo de abordaje delVictory, ataque finalmente rechazado por los franceses con fuertespérdidas del enemigo. A bordo del Redoutable se declaró un incendio, ypoco después, el Fougueux, que venía de combatir con el Belleisle y elMars de la columna de Collingwood, se abarloaba al costado de estribordel Téméraire, pero destrozado por el fuego del británico, el reciénllegado tuvo que arriar la bandera con su comandante Baudouin muerto.

Gravemente herido Lucas, se veía obligado a rendirse también al Téméraire a 1420,quedando el Redoutable completamente desmantelado; se hundió al díasiguiente resultando 580 hombres muertos o ahogados. El Victory,también desarbolado, puso rumbo al NE; había perdido a su almirante ysufrido casi 160 bajas en la dotación. El Téméraire había tenido 123muertos y heridos y múltiples averías. El Fougueux con la dotación depresa del Téméraire naufragó en la costa gaditana la madrugada del 22de octubre; perecieron alrededor de 600 hombres de su dotación en elcombate y el naufragio.

A partir de las 1400, el británico Neptune, seguido del Leviathan y el Conqueror, tras cañonear vivamentey de cerca la popa del Bucentaure, siguieron diferentes derrotas. ElNeptune se acercaba al costado de estribor del Trinidad einmediatamente comenzó la acción entre ellos. Mientras, el Conqueror alas 1345 lograba la rendición del Bucentaure, desarbolado y con muchasbajas abordo; Villeneuve fue hecho prisionero, siendo trasladado alMars. El Bucentaure sería represado el día siguiente pero naufragó enla entrada de Cádiz. Por lo que respecta al Leviathan procedió a atacaral Neptune francés.

Una vez lograda la rendición del Bucentaure, el Conqueror se unió al Neptune británico para cañonear con un fuegoincesante desde todas las posiciones al Trinidad, que se mantenía endefensa desesperada hasta quedar arrasado de casi todos los palos. Alobservar el general Cisneros que el Bucentaure estaba rendido, a eso delas 1500 intentó forzar la vela en lo posible, a pesar del mal estadoen que ya se encontraba la maniobra del Trinidad, tanto para separarsedel Bucentaure, que se venía encima del español, como para alejarse delfuego y poder reparar las averías con la idea de reemprender elcombate; pero el viento flojo no le permitió incrementar la distancia,al paso que aumentaban las bajas y las averías. Probablemente en estemomento llegó el navío británico Africa, que se unió a los anteriores.Con Cisneros herido, el Trinidad se rindió pasadas las 1700, parahundirse el día 24. Sufrió en el combate 313 bajas, y varios centenaresquedaron contusos.

El centro de línea franco española se debatía abrumada por la superioridad numérica y de fuegos de los británicos. Elcontralmirante Dumanoir, que recordemos estaba al mando de lavanguardia de la formación aliada, fue requerido por Villeneuve apartir de las 1315 para que virase y acudiese al fuego en auxilio desus compañeros. Al observar Villeneuve que la formación de Dumanoirproseguía imperturbable a rumbo, ordenó directamente a la vanguardiainvertir el rumbo simultáneamente. El Formidable, insignia de Dumanoir,seguido por los navíos franceses Duguay-Trouin, Mont-Blanc y Scipion,en efecto viraron para quedar a barlovento de los navíos que combatían.Prosiguieron su derrota hacia el Sur abandonando el combate, pero el 4de noviembre, un escuadrón británico al mando del comodoro Strachaninterceptó y apresó a Dumanoir y sus cuatro navíos tras cruento combatesobre el cabo Ortegal.

Cuando el capitán de navío Hardy vio desde el desmantelado Victory que diez navíos de la vanguardia aliadaviraban hacia el Sur en socorro de sus compañeros del centro, ordenópor señal a los buques británicos orzasen para arrumbar al Norte ybatir la nueva amenaza, con el doble objeto de proteger los navíospropios aboyados y evitar que las presas francoespañolas fuesensocorridas por el enemigo. Siete navíos vieron y obedecieron la señal,adoptando una desordenada línea de fila elástica aproada al Norte.

Los navíos Intrépide francés y el español Neptuno no habían seguido elejemplo de Dumanoir y arrumbaban al Sur en socorro del Trinidad y elBucentaure. El Intrépide, bien mandado por Infernet, atacado por losbritánicos Africa y Orion se vio obligado a arriar la bandera a 1720,con cerca de 300 bajas y el navío tan destrozado que los ingleses sevieron precisados a quemarlo el 24 de octubre. El Neptuno, al mando deValdés, trabó vigoroso combate con los navíos Minotaur y Spartiate,hasta que desmantelado, con el comandante herido, se vio obligado arendirse a 1710. El navío español fue represado el día 23, peronaufragaría en la madrugada del 24 sobre la costa de El Puerto de SantaMaría.

Del mismo modo que el Intrépide y el Neptuno, el españolSan Agustín, al mando del capitán de navío Jado Cagigal y en cabeza dela escuadra del centro, acudió en socorro de los compañeros que teníapor la popa, pero fue interceptado por el Leviathan, que lo atacó yabordó. El San Agustín recibía también las descargas de otros tresnavíos británicos; tuvo que rendirse cuando sus bajas ascendían a 380hombres, entre ellos su comandante herido. Tuvo que ser volado por losbritánicos el 30 de octubre. Al San Agustín seguía el francés Héros queviró en redondo como la división de Dumanoir pero se sotaventó. Tambiénpertenecían a esta división los navíos españoles Rayo y San Franciscode Asís. Tras intercambiar disparos con la línea británica lograronreunirse con el Príncipe de Asturias de Gravina y fondear en Cádizhabiendo sufrido pocas bajas.

En la retaguardia se rompió el fuego a 1215 sobre los siete navíos de cola de la columna deCollingwood, que cargaban con fuerza de vela sobre la retaguardiaaliada constituida por la escuadra de observación de Gravina. Elprimero en combatir fue el Revenge, que abrió fuego sobre el SanIldefonso y el Achille francés; a estos se unió el Príncipe deAsturias, insignia de Gravina. Los tres navíos aliados sometieron a unduro castigo al británico hasta la llegada del Defiance, el cual, trascañonear al Berwick, se interpuso entre el Revenge y el Príncipe, yfacilitó al británico que dejase completamente desarbolado al Achillefrancés, el cual empezó a sotaventarse. A continuación el Revenge atacóal Aigle, y poco después el Defiance se unió al ataque, consiguiendoque el Aigle arriase la bandera; no obstante, el día 22 siguiente sudotación retomó el control del navío y pudo regresar Cádiz, peronaufragaría el 26 de octubre sobre la costa. Su comandante Gourrège,resultó gravemente herido (fallecería el día 27 de octubre); en totalsufrió alrededor de 300 bajas.

El francés Achille había sido cañoneado sucesivamente por el Achilles británico, Belleisle,Swiftsure, Polyphemus y, finalmente por el Prince. Con fuego abordo queno pudo controlar, voló a 1745, perdiendo la vida su comandanteDeniéport y gran parte de la tripulación, no obstante los esfuerzos delos ingleses por salvarla. El San Ildefonso, al mando del capitán denavío Vargas, fue combatido por dos navíos británicos hasta que se pusoa su costado el Defence, el cual, tras una hora de duelo artillero,consiguió la rendición del español cuando tenía el comandante herido y160 bajas a bordo. Sería llevado a Gibraltar.

El Príncipe de Asturias, en la cola de la escuadra combinada, rompió el fuego a 1220primero contra el Revenge, como dijimos, y luego contra el Defiance queintentaba cortar la línea, pero al no lograrlo quedó batiendo a lainsignia de Gravina por la amura de babor del español junto con elThunderer de Stockham, y otros que seguían al primero. A 1430 el Princese acercó por la aleta de babor del Príncipe de Asturias y descargósobre su popa a tiro de metralla todos sus fuegos resultando herido elgeneral Gravina, y destruida la jarcia de los palos. Por esta causa, elPríncipe arribó al Nordeste para contestarle y fue de nuevo atacado porel Revenge y el Defiance. Pasadas las 1500 se apreció que el navíoArgonauta estaba sin bandera y no hacía fuego a otro que lo batía, porlo cual Escaño, que había sucedido a Gravina, se acercó paraprotegerlo. Entonces el Príncipe recibió dos descargas del Princeinglés, momento en que cayó herido el jefe del estado mayor, Escaño,pero una vez curado retomó el mando.

El navío San Juan Nepomuceno, tras cañonearse con el Defiance, en su progresión hacia elNorte a 1350 alcanzó al Bellerophon en su popa con una certeraandanada, pero fue socorrido por el Dreadnought del capitán de navíoConn, que tenía fama en la Marina británica de ser el navío más eficazen el empleo de la artillería. El San Juan sería atacado por Conn casiimpunemente durante más de un cuarto de hora. Su comandante, elbrigadier Churruca recibió un impacto de bala que le derribó sobre elalcázar; aunque se negó a ser retirado, ya moribundo tuvo al fin queresignar el mando. Pasadas las 1600, el navío español que se hallabadestrozado con el comandante, segundo y 126 hombres muertos y 147heridos, tuvo que arriar la bandera tras varias andanadas del Tonnant,recién llegado de su combate con el Algésiras. El San Juan seríaconducido a Gibraltar.

El Príncipe había continuado el fuego, siendo socorrido por el francés Neptune y el San Justo, y después elSan Leandro, hasta que habiendo cesado la acción a las 730, la fragataThémis lo tomó a remolque. En este momento se fueron incorporando losnavios españoles Rayo, Montañés, San Francisco de Asís, San Justo y SanLeandro, y los franceses Indomptable, Argonaute y Pluton. Lograronfondear en Rota, y poco después lo hacían los franceses Héros,Algésiras y Bucentaure, las cinco fragatas y los dos bergantines.Seguidamente se desató un fuerte temporal que empezó por la noche delmismo 21 y duró varios días, que pronto añadiría más desgracias a lasexperimentadas por los aliados en aquella trágica jornada.

Combate de Trafalgar
Combate de Trafalgar

El 23 por la tarde, un escuadrón hispanofrancés formado por cinconavíos y las cinco fragatas francesas, al mando del comodoroCosmao-Kerjulien, logró represar los navíos españoles Santa Ana yNeptuno, que serían llevados a la bahía de Cádiz a remolque de sendasfragatas. El temporal continuaba y los navíos españoles Neptuno y SanFrancisco de Asís, y los franceses Indomptable, Aigle, Bucentaure yBerwick se fueron sobre la costa y naufragaron. El Rayo, tras la salidadel 23, fue capturado por los Donegal y Leviathan e incendiado el 31 deoctubre. Se estiman las bajas francesas en 4.637 hombres, entre elloslos ahogados, y las españolas en 2.497. Las británicas ascendieron1.663, aunque muchos de los heridos fallecerían posteriormente a causade las mutilaciones.

La escuadra combinada había perdido 23 navíos desde el 21 de octubre al 4 de noviembre de 1805, incluidos loscuatro de Dumanoir apresados por el escuadrón de Strachan; tan sóloquedaron a salvo en Cádiz cinco navíos franceses y cinco españoles;todos pudieron ser reparados y entrarían de nuevo en servicio. Lasfragatas y bergantines franceses regresaron a puerto sin novedad. Delos navíos británicos quedaron siete totalmente desmantelados, pero noperdieron ninguno y una vez carenados volvieron a entrar en servicio.La victoria de Nelson, pues, había sido decisiva.

La maniobra estratégica de Napoleón que condujo a Trafalgar fue sin duda bienconcebida pese a sus continuos cambios, pero tropezó con lasdificultades inherentes a la época de la navegación de vela paraconseguir la reunión de las fuerzas en un punto determinado y a tiempooportuno. El objetivo prioritario de los aliados debió haber sido desdeel principio la destrucción de las fuerzas navales del enemigo en unaacción decisiva, justo lo que obsesivamente persiguió Nelson a lo largode toda la campaña. Los mandos subordinados ingleses llevaron siemprela iniciativa, lo que no ocurrió del lado francoespañol,permanentemente desorientado por la reserva del Emperador al negarse acomunicar sus verdaderas intenciones.

Para Inglaterra, Trafalgar significó el principio del fin de la era napoleónica y el comienzo deun incontestable ejercicio del poder naval que le llevaría a lahegemonía mundial detentada durante siglo y medio.

Para Francia, la derrota no significó el abandono de la proyectada invasión deInglaterra; esta decisión la había adoptado Napoleón más de un mesantes. Si bien la nación reafirmó su mentalidad continental a costa dela marítima, el espíritu corporativo de la Marina francesa no seabatió. La pérdida de navíos no sería considerada como significativa.Continuó creyendo en su propia capacidad para seguir los planes deNapoleón, fundamentalmente después de la brillante campaña deAusterlitz. Pero Napoleón estaba desilusionado por el rendimiento de suestrategia naval y, por otra parte, el canal de la Mancha seguía siendouna barrera infranqueable para quien no tuviera la superioridad enfuerzas navales.

Para España, Trafalgar sí fue una catástrofe. Aunque la Armada podía haberse repuesto de las pérdidas sufridas en elcombate y aún disponía de fuerzas nominales respetables, la falta deuna verdadera política nacional, el desgobierno y el abatimientoreinantes en las postrimerías del reinado de Carlos IV, hicieronimposible su resurgir pese a los esfuerzos de Gil y Lemus al frente dela Secretaría de Marina. Estas circunstancias provocaron el cese de laconstrucción naval militar durante años, la pérdida de muchos buquespor falta de carena y la drástica reducción del personal de la Marina,lo que trajo consigo su ruina y la paralización de las comunicacionescon los virreinatos americanos. Al agravamiento del estado de laHacienda pública por la interrupción de la llegada de caudales a laPenínsula, se añadió la posterior Guerra de la Independencia y el findel imperio ultramarino español. En resumen, Trafalgar significó elocaso de España como potencia marítima y por lo tanto europea, lugarque había ocupado con honor desde el siglo XV.

    
        

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